Los demandantes de vivienda se ven obligados a alquilar

La demanda de alquiler está en auge y los motivos cada vez están más ligados a la imposibilidad de acceso a la compraventa de vivienda.

El proceso de decisión del consumidor pasa por una fase de alquiler, con rentas cada vez más elevadas, seguida de una intención de compra que se ve frustrada por la escasez de ahorros y financiación. Así pues, el cliente llega rebotado nuevamente a la demanda de alquiler, en esta ocasión con precios más elevados que con los que contaba inicialmente. Los inquilinos aprovechan el momento de la renovación de alquiler para la búsqueda de un inmueble en compraventa. Al encontrarse con precios más elevados de lo esperado intentan renovar su contrato de alquiler, pero este también sufre un incremento de la renta.

Cerca de la mitad de los hogares, en los últimos 10 años, acceden a la vivienda mediante contrato de alquiler, lo que supone unos 70.000 nuevos alquileres al año según CBRE con datos de la encuesta de Calidad de Vida del INE. Normalmente, el perfil de estos consumidores es de jóvenes con incapacidad y falta de voluntad de acceso a una hipoteca.

En el lado de la oferta, 96% son personas físicas que ponen en manos del mercado del alquiler sus propiedades y 4% fondos de inversión, SOCIMIS o family offices, que no son capaces de cubrir la demanda, por lo que, ante la escasez de oferta, los precios de las rentas se ven incrementados. Rentas que son también víctimas del Real Decreto Ley en materia del alquiler, aprobado el pasado mes de marzo, que ha provocado un aumento de las rentas por parte de los propietarios, en mayor medida por el aumento de 3 a 5 años del contrato de alquiler para personas físicas y a 7 en el caso de personas jurídicas. Las que más incrementos han sufrido han sido las rentas de las grandes ciudades, como es el caso de Madrid y Barcelona, que han aumentado entorno a un 40% en los últimos 5 años.

Este aumento de precios y de demanda en las capitales de provincia se está expandiendo también a sus zonas periféricas. Expertos del sector indican que la mayoría de los inquilinos del centro de las grandes ciudades se están desplazando al extrarradio, donde alquilan (con un incremento de entorno al 20% de las rentas de la zona) o compran, eso sí, los más solventes. Todo esto provocado por una inexistencia de oferta con una relación calidad-precio aceptable en el centro de las ciudades. RKS opera en estas zonas periféricas trabajando en rentas ajustadas adecuándose a las necesidades de la demanda de estas poblaciones, sacando así una renta ajustada para los inmuebles de zonas residenciales que están bajo nuestra gestión. El mercado necesita un enfriamiento y un “frenazo” de la especulación que está dándose lugar, perjudicando al consumidor final .

 

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